Durango.- Sigue a la baja el volumen de hectáreas destinadas a la siembra de manzanas en Canatlán, por lo que cada año desaparecen huertas y sus dueños prefieren la siembra de maíz o de espárragos.
Manuel Ávila Galindo, alcalde de Canatlán, dijo que en los últimos 15 años la tendencia de siembra de manzana va a la baja cada 12 meses, aunque dijo no tener a la mano el volumen total de hectáreas que en estos momentos se dedican a esta siembra porque hace falta un censo en este sentido.
“Lo que puedo decirles es que cada año desaparecen algunas huertas que sus tierras se destinan a la siembra del maíz o ahora algunos las están dedicando para la siembra de espárragos y dejan atrás el cultivo de la manzana”, añadió.
Se necesitan inversiones fuertes para poder salvar este cultivo en Canatlán y mantener la identidad que tiene el municipio como la tierra de las manzanas, enfatizó.
Lo cierto, dijo Ávila Galindo, es que si no hay inversiones fuertes, la tendencia es seguir a la baja en el número de huertas y por lo tanto de hectáreas y de producción.
Para ello es necesario que se modifiquen leyes que permitan apoyos a los fruticultores porque en estos momentos no existen subsidios federales, “algo así como el Progan para los ganaderos, el Proagro para los que siembran maíz o frijol o cualquier otro cultivo, necesitamos un programa destinado a beneficiar a los que se dedican a la fruticultura”, expuso.
También reconoció que en años anteriores había faltado una mayor unión entre los productores de la manzana en Canatlán, pero se ha estado trabajando en ello y en la elaboración de varios proyectos que busquen beneficiarlos, pero “faltan aterrizarlos pero para ello se necesita dinero y cambiar leyes”, comentó.
Aunque negó que esté en riesgo la identidad de Canatlán como ‘Tierra de las manzanas’ dijo que es urgente apoyar para evitar que siga a la baja esta producción que siempre ha caracterizado al municipio.
De acuerdo con algunos datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), a principios del presente siglo había al menos 12 mil hectáreas destinadas al cultivo de la manzana; hoy en día las autoridades estiman alrededor de tres mil, es decir, una reducción del 75 por ciento.
El Siglo de Durango
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