Pobre inicio de la pesca en Yucatán

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Progreso.- El primer viaje de la captura de langosta en la zona del arrecife Alacranes fue considerado malo, pues los barcos de la flota mayor de Yucalpetén retornaron con capturas promedio de 700 kilos.

En el mismo período del año pasado, las embarcaciones obtuvieron en su primer viaje 1.2 toneladas del crustáceo y el desplome en la captura se atribuye a la pesca furtiva, señaló José Luis Carillo Galaz, presidente de la Federación Regional de Cooperativas Pesqueras del Centro y Poniente de Yucatán.

No solo se obtuvo baja captura en el primer viaje langostero, sino que además el precio de venta no aumento, pues se pagó a $550 el kilo. Las cooperativas trataron de negociar con los compradores para que pagaran $580, pero no lograron concretar ese precio, dijo.

De acuerdo con Carrillo Galaz, la pesca furtiva en la zona de Alacranes fue lo que afectó la temporada de langosta, que se inició el día 1 pasado y concluirá el 28 de febrero de 2019.

Los pescadores furtivos arrasaron con las cuevas del crustáceo, sacaron ejemplares pequeños y otras especies marinas, agregó.

Sin embargo, hay esperanzas de que a los barcos que utilizan el sistema de trampas les vaya mejor, aunque todavía no regresan del primer viaje. La decena de embarcaciones que pescan con trampas trabaja en las inmediaciones de Alacranes, usan carnada (cabezas de pescado), es una pesca más selectiva y esa sería la salvación de la temporada langostera, porque en la costa los ribereños reportan baja captura.

Por otro lado, se informó que con el inicio de la temporada de langosta, que arrancó el domingo 1 pasado, y la pulpeada, que comienza el 1 de agosto próximo, volvieron los robos de embarcaciones ribereñas y motores fuera de borda.

El domingo a las 11 de la noche, de manera sigilosa llegó al playón poniente un grupo de ladrones a bordo de una lancha, cortó la cadena que sujetaba una embarcación menor que se encontraba fondeada y se la llevó mar adentro.

Los ladridos de los perros que habitan en los campamentos pesqueros alertaron a los vigilantes, quienes solo alcanzaron a ver que remolcaban una lancha por otra embarcación menor, no pudieron ver nombre y cuantas personas viajaban.

Los vigilantes, por temor, esperaron a que la lancha con los ladrones se alejara y se dirigieron hasta donde estaba la embarcación que robaron. Dieron aviso por teléfono a los dueños de las embarcaciones ribereñas, quienes a su vez lo reportaron a la policía municipal, al poco rato llegaron patrullas municipales y de la Secretaría de Seguridad Pública, pero poco pudieron hacer porque se ignora que rumbo tomaron los ladrones.— Gabino Tzec V.

El ribereño José Acosta Azueta manifestó que como siempre ocurre cuando está por comenzar la temporada de pulpo, comienzan a robar lanchas ribereñas y motores fuera de borda, que al parecer se los llevan a otros puertos donde los venden, pintan de otro color y le asignan otra matrícula.

Los pescadores señalan que los ladrones de lanchas y equipos marinos llegan en embarcaciones a la playa donde se apoderan de lanchas y motores, los sacan al mar y después emprenden la huida, las operaciones lo hacen por las noches, saben que en varias partes de la costa no se cuenta con vigilantes lo que les permite cometer sus fechorías.

Diario de Yucatán

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