Diseñan herramienta para calcular huella de carbono por consumo de carne

Hanna Pamula, estudiante de doctorado en la Universidad de Ciencia y Tecnología de AGH, desarrolló una herramienta que calcula la huella de carbono de su comida a través del conteo de las emisiones de dióxido de carbono, el uso de la tierra, la contaminación del agua y el aire.
El Proyecto de Calculadora Omni está dirigido por un pequeño equipo de científicos en Polonia que han desarrollado “gadgets” para ayudar a las personas a resolver todo, desde la grasa corporal hasta el costo del Brexit. Esta calculadora de huella de carne es la más reciente novedad.

Utilizando datos de más de mil 500 estudios en 120 países sobre agricultura animal, la herramienta analiza las emisiones de dióxido de carbono, el uso de la tierra, la contaminación del agua y el aire.

Incluso los factores descuidados con frecuencia, como la eutrofización, causados por demasiados nutrientes en el suelo, se tomaron en cuenta para sus cálculos, y aunque los resultados varían según el lugar donde se produjo la carne, la herramienta los promedia para brindar los números más precisos.

Una porción, según el proyecto, es de 85 gramos. Hay cinco fuentes diferentes de proteínas animales comunes que puede elegir: cordero, pescado, cerdo, ternera y pollo.

Uno de los resultados más reveladores de los datos que utilizó el equipo fue que incluso el producto animal de menor impacto excede el impacto del sustituto vegetal promedio en una cantidad significativa.

Pamula y el equipo de la calculadora Omni creen que proporcionar información sobre la huella de carbono individual alentará a las personas a tomar decisiones ecológicas. “Intentamos crear herramientas atractivas que tengan valor educativo, y las calculadoras ecológicas deberían ser tan fáciles de usar y de entender como sea posible”.

Gracias a eso, las personas comienzan a usar las herramientas y son cada vez más conscientes de los problemas ambientales; la calculadora no solo quiere mejorar la salud del planeta, sino también la tuya, dijo Pamula. “El cambio de dieta puede ser benéfico para su salud”.

Sugiere que entre menos carne coma, más alcanzará las legumbres y semillas ricas en proteínas, lo que puede reducir los riesgos de enfermedades cardíacas, presión arterial alta, accidente cerebrovascular y diabetes tipo 2.

Dejando a un lado los beneficios ambientales, un número creciente de personas está adoptando estos pequeños cambios en la dieta por su propia salud individual.

La cantidad de carne que se consume en todo el mundo se ha cuadruplicado en el último medio siglo a aproximadamente 320 millones de toneladas cada año, lo cual equivale a más de 950 millones de vacas.

Si todos adoptamos la dieta estadounidense promedio, necesitaríamos más de un planeta para proporcionar la cantidad de tierra necesaria para crear tanta carne. Pamula sugiere que cambiar a una dieta vegana podría reducir este uso de la tierra hasta en un 75 por ciento.

Sin embargo, reconoce que una dieta basada en plantas no es para todos, pero los cambios simples, como unos días sin carne a la semana, podrían tener un gran impacto con comidas que podrían llamarse “respetuosas con el planeta”.

Cualquier aumento en su consumo de verduras es beneficioso y adoptar una dieta flexitaria, por ejemplo, podría proporcionar la respuesta para evitar la montaña dañina de carne que se consume en Occidente.

Mantenerse alejado de los productos animales puede ser la mejor manera de reducir su huella de carbono. El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU sugiere que el alto consumo de carne y lácteos alimenta el calentamiento global e insta a aquellos que buscan reducir su impacto ambiental a reducir la carne, la leche, el queso y la mantequilla.

Se trata más de tener un momento de reflexión que de empujar a las personas a transformar por completo su forma de vida. “Nos gustaría animar a todos a reducir la carne, no volverse veganos hoy”, explica Pamula.

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