¿Podrá México salvar a Estados Unidos de la escasez de carne?

Algunas de las principales plantas de procesamiento de carne en Estados Unidos se han visto afectadas por brotes de COVID-19. Los ejemplos más conocidos se dieron en las plantas de Sioux Falls, Dakota del Sur y Waterloo, Iowa, las cuales debieron suspender sus actividades tras esta situación.
Otras plantas se vieron obligadas a parar en 10 estados en la Unión Americana, lo cual interrumpió el suministro de productos cárnicos en algunas regiones. Para solucionar este problema, las importaciones de carne de res y de cerdo han aumentado en el último mes, particularmente desde México.

Según datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, hasta la primera semana de mayo las importaciones de carne mexicana a ese país llegaron a las 87.000 toneladas en 2020, un aumento de aproximadamente 8.000 toneladas en comparación con la primera mitad del año pasado.

Este panorama parece abrir las posibilidades para la colocación de más carne mexicana en el mercado estadounidense. Juan Ley Zevada, presidente de la Asociación Mexicana de Exportadores de Carne (Mexican Beef) amplió esta perspectiva al señalar que, en lo que va de 2020, las ventas de su sector a los Estados Unidos han crecido 9,7%.

“Ya nos posicionamos como el segundo país más importante en proveeduría de cárnicos a Estados Unidos, solamente después de Canadá. Con Canadá estamos viendo que, en el mismo periodo, ellos traen una puntuación del 6% contra el crecimiento del 9,7% que traemos nosotros. En el mismo periodo ya estamos por encima de lo que era el segundo país, Australia”, afirmó en entrevista con Sputnik.

Las proyecciones de Mexican Beef señalan que, para finales de este año, las ventas de carne mexicana a Estados Unidos podrían superar las 300.000 toneladas. En 2019 se logró colocar 272.000 toneladas de estos productos en el mercado estadounidense, aunque la actual coyuntura de la producción en la Unión Americana favorece el pronóstico de los productores mexicanos.

Sin embargo, Ley Zevada advirtió que esta tendencia exportadora será sostenible si se concretan dos factores: la capacidad de los productores de carne mexicanos para mantener el abasto de carne, así como la capacidad que tenga Estados Unidos de restituir su producción.

Por lo pronto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, extendió el 29 de abril la Ley de Producción de Defensa para mantener abiertas las plantas procesadoras en su país, con la intención de evitar un desabasto masivo de carne en el mercado local.

Esto hace pensar al presidente de la Asociación Mexicana de Exportadores de Carne que Estados Unidos tendrá una gran oportunidad de recuperar pronto sus niveles de producción tras la pandemia.

“En Estados Unidos ya tienen sus procesos establecidos y hay mucho ganado que está esperando a ser procesado. La contracción del 30% de su capacidad de producción lo que está haciendo es generar un desabasto momentáneo de cortes, pero está generando una sobreoferta de ganado finalizado.

“Conforme vayan abriendo y restituyendo la producción, con todos los protocolos y adecuaciones que tengan que hacer, entonces habrá mucha oferta de carne”, anticipó.

Crecimiento exportador de carne

Pese a esta perspectiva, Juan Ley Zevada confió en que las exportaciones de carne mexicana continúen en crecimiento durante las próximas semanas. Esto, en su opinión, no sólo ayudaría a posicionar los cárnicos de México, sino también a fomentar la producción a nivel local.

“Conforme hemos crecido en las exportaciones, hemos estado con menos necesidad de la importación de carne. Desde 2016 traemos una balanza comercial positiva. Antes México era considerado un país netamente importador por una razón muy sencilla: México es un país que demanda mucho de los músculos magros del animal. No es un mercado para los músculos que son considerados como más suaves.

“Los mercados que mejor te lo pagan son los mercados de países como Estados Unidos y Japón. Poder crecer la exportación nos permite colocar esas piezas en esos mercados y dejar el resto de las piezas (85% de la producción) en el mercado mexicano”, explicó.

Poco a poco las exportaciones de carne mexicana han comenzado a diversificarse a otros mercados. Un informe del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) publicado a finales de abril estimó que los volúmenes de exportación de carne de cerdo mexicana aumentaron 51,2% en comparación con el primer trimestre de 2019, al sumar 57.691 toneladas métricas. En este caso, China fue el principal comprador, ya que sus pedidos de carne aumentaron 943% durante el primer trimestre de 2020.

A su vez, México exportó 14,5 % más carne de res en el primer trimestre de 2020, donde también registró crecimiento en su participación dentro de mercados como Japón, Hong Kong y Corea. El GMCA estimó que la balanza comercial de estos productos dejó un superávit de 299.6 millones de dólares en el primer trimestre de 2020.

Pese a esta perspectiva, Juan Ley Zevada destacó que los productores mexicanos seguirán dando prioridad al abastecimiento del mercado nacional.

“El objetivo principal de todos los productores de carne de México, el principal mercado es y seguirá siendo México. Representa 85% de nuestra producción y no es nada despreciable. Es el mejor mercado para nuestros productos y el estar aprovechando esta coyuntura [de la pandemia de COVID-19] simplemente nos da un reconocimiento de que estamos haciendo muy bien las cosas”, remató.

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