Oportunidades en la red limón mexicano en Michoacán (II)

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En la primera parte de esta nota de análisis, comenté cómo el limón es de los productos de la canasta alimentaria que más variación porcentual ha manifestado en su precio al consumidor en los primeros meses del año, así como su producción mundial y nacional

Para esta segunda parte, abordaré las principales características del cultivo del limón mexicano en Michoacán así como algunas acciones que pueden ayudar a mitigar la volatilidad del precio en los meses mencionados.

En Michoacán, los municipios productores de limón se encuentran en la región denominada Tierra Caliente, los principales son Buenavista, Apatzingán, Tepalcatepec, Aguililla y Parácuaro.

De acuerdo con datos de la Sagarpa, en los últimos años, Michoacán ha incrementado sustancialmente la superficie plantada de limón mexicano, llegando en el 2016 a 48,613 hectáreas plantadas y 39,486 cosechadas.

En el caso de la volatilidad del precio, hay que considerar, además de lo comentado sobre el comportamiento estacional de la producción de limón, que el cultivo es susceptible a la antracnosis (enfermedad fungosa que impacta en la floración), la cual es favorecida por alta humedad relativa, volviéndose particularmente peligrosa ante la presencia de lluvias entre septiembre a diciembre. Si la antracnosis no es controlada, la flor se cae y con ello disminuye la producción en los siguientes meses.

Por su parte, la enfermedad denominada HLB o dragón amarillo, presente en México desde el 2010, ocasionó una importante disminución en la productividad de los cítricos, el estado más afectado fue Colima que mantenía producciones promedio de 17.8 toneladas por hectárea en el 2010 y pasó a 12.6 toneladas por hectárea en el 2016 (SIAP, Sagarpa).

El área de producción de limón en Michoacán es una región con humedad relativamente baja en la que la antracnosis puede ser controlada y, por otro lado, se disminuye el efecto del HLB mediante la adecuada nutrición del cultivo, esto aunado a un adecuado manejo de podas, control de malezas y oportunidad en las labores que pueden modificar e incrementar la producción en el invierno, lo que permitiría disminuir la volatilidad de precios al alza y el establecimiento de empaques e industrias que aprovechen integralmente el limón en los meses de alta producción, elaborando aceites esenciales, jugos concentrados, deshidratados y bases para obtención de pectina, lo que ayudaría a los productores a obtener un buen precio en esas épocas.

En este sentido, entidades de la Banca de Desarrollo, como FIRA, promueven en esta región créditos de capital de trabajo para el adecuado manejo del cultivo, asistencia técnica integral, desarrollo de nuevos productos, atracción de inversionistas y con ello nuevas empresas y agroindustrias que, con el enfoque de desarrollo de proveedores, se lograría incrementar la productividad del limón, rentabilidad del productor y estabilización en los precios del consumidor.

*Honorio Ortiz Torres es especialista en promoción de la Residencia Estatal Michoacán. La opinión aquí expresada es del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.

El Economista

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