Tlalnepantla, tierra del nopal

0
Evalúa esta publicación

La relación que hay entre los pobladores de Tlalnepantla y el nopal es casi devocional, cuando hablan de esta planta, los hombres de estas tierras no sólo la describen, sino que la veneran; no podría ser para menos. Hace poco más de 30 años, el cultivo del nopal dio un nuevo respiro al municipio, que vivía una época de crisis por los caprichos de otros cultivos, como el del jitomate.

Tierra sagrada

En la entrada de Tlalnepantla, que ubica en la región de Los Altos de Morelos, hay una glorieta que ensalza su figura. Bajo la escultura de un nopal puede observarse la toponimia del municipio y cuatro letras en cursiva: “Tierra sagrada del nopal”. Desde esta perspectiva, todo Tlalnepantla, compuesto por un conjunto de picos perteneciente a la Sierra Ajusco-Chichinauhtzin, se abre como un inmenso altar hectárea tras hectárea repleta de nopales.

Anteriormente se sembraba jitomate y tomate, pero esos cultivos son impredecibles: un año te va bien y para el otro pierdes todo lo que ganaste. El nopal no es así, Germán Barrera Pérez, presidente municipal de Tlalnepantla.

No hay familia aquí que no esté relacionada con esta planta. Quienes no la producen la cosechan; quienes no la cosechan la compran y la convierten en comida, en postres y en medicina alternativa.

“Con el nopal se pueden hacer muchas cosas como platillos, pasteles, agua de nopal, se puede hacer mucho. Actualmente también se están explotando sus propiedades curativas”, señaló el alcalde, quien también la siembra.

La lealtad de los campesinos

Fue hace 30 años cuando, cansados de tolerar los caprichos de la siembra de jitomate y tomate, los campesinos dieron un paso arriesgado y transformaron sus cultivos. Hoy en día, 89 por ciento de la agricultura se basa en el nopal, con un total de tres mil 400 hectáreas y el trabajo de mil 300 productores.

“No es por nada, pero a nivel nacional somos el primer lugar en producción de nopal. En Tlalnepantla, la mayoría de las familias se dedican a esto de lleno; ya no se siembra maíz ni jitomate ni tomate, porque todos los productores son nopaleros”, afirmó Miguel Pérez Lima, presidente del Sistema Producto Nopal en la región Norte de Morelos.

Un solo punto de distribución

Cada día, el Centro de Acopio de Nopal de Tlalnepantla mueve alrededor de 45 toneladas. Cada mañana, los productores llegan a este lugar, compuesto por dos naves amplias para recoger las cajas en las que la planta se recolecta y se vende a estados tan lejanos como Nuevo León y Quintana Roo. El nopal de Morelos, según explica Miguel Rubio González, se mueve por todo el país.

Nos va muy bien, todos los productores del municipio nos agrupamos aquí, porque este es el lugar al que llegan los compradores”, explicó el joven, presidente del grupo de nopaleros “Emiliano Zapata

Así, las últimas generaciones de este municipio han creado un lazo muy fuerte con una planta que, en uno de los momentos más críticos, les devolvió la esperanza, tal como lo hizo mucho tiempo atrás, cuando los mexicas encontraron al águila posando en sus hojas carnosas devorando a la serpiente.

El Sol de Cuernavaca

Comentarios

comentarios

Leave A Reply

Your email address will not be published.