El amaranto, alimento esencial para la civilización en América

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El amaranto, semilla del huauzontle, probablemente ayudó hace miles de años a los cazadores-recolectores a evitar morir de hambre y construir una nueva civilización.

Se ha hallado evidencia de que este pariente cercano de la quinoa –hoy alimento favorito en las tiendas naturistas del mundo– estuvo entre las primeras plantas cultivadas en el actual Illinois, en Estados Unidos.

Algunos científicos han sugerido que la agricultura se desarrolló por primera vez porque los cazadores-recolectores llevaban una vida tan fácil que tuvieron tiempo de inventar técnicas agrícolas. Pero un nuevo estudio apoya una teoría diferente: un incremento inusitado de la población obligó a la gente a encontrar nuevas formas de producir alimento o perecer de hambre.

Investigadores usaron artefactos antiguos que han sido fechados por radiocarbono para dar un estimado de lo que ocurría a la población en ese tiempo, con la idea de que más personas dejarían más objetos que los arqueólogos pudieran encontrar.

Rápido crecimiento poblacional

Descubrieron que la población del este de Norteamérica casi se duplicó hace 6 mil 900 años y continuó en rápido crecimiento hasta hace 5 mil 200 años, poco antes de que las plantas se domesticaran por primera vez en la región, hace unos 5 mil años.

Uno de los investigadores, Elic Weitzel, antropólogo en la Universidad de Utah, señaló: “Sostenemos que las poblaciones humanas se incrementaron de forma significativa antes de la domesticación de plantas en el este de Norteamérica, lo cual sugiere que la gente se vio empujada hacia la domesticación cuando las poblaciones rebasaron la oferta de alimentos silvestres.

La transición hacia la domesticación de alimentos permitió que las poblaciones humanas se elevaran drásticamente en todo el mundo y posibilitó nuestro modo de vida. La gente empezó a vivir cerca de los campos de cultivo. Siempre que se tienen comunidades sedentarias, comienzan a expandirse. Las aldeas se transforman en ciudades. Una vez que se alcanza eso, se tiene toda clase de cambios sociales. En realidad no vemos una sociedad de nivel Estado hasta que ocurre la domesticación.

La agricultura fue inventada en 11 ocasiones diferentes alrededor del planeta; se cree que la primera fue la domesticación del trigo, hace unos 11 mil 500 años, en Medio Oriente. La primera evidencia en el este de Norteamérica es el cultivo de calabaza en Phillips Spring, Misuri, hace unos 5 mil 25 años.

De allí siguió la plantación de semillas de girasol hace 4 mil 840 años en Hayes, Tennessee, y grandes cantidades de huanzontle, calabaza, girasol e Iva annua en Riverton, Illinois, hace unos 3 mil 800 años.

Weitzel, autor principal de un documento en la revista Royal Society Open Science, añadió: Durante la mayor parte de la historia la gente vivió de alimentos silvestres: lo que pudiera cazar o recolectar. Sólo en fechas relativamente recientes realizó el cambio hacia un método por completo distinto de conseguir su alimento. Es importante entender por qué ocurrió esta transición.

Para calcular los niveles de población, los investigadores dividieron 3 mil 750 artefactos de antigüedad conocida en periodos de 100 años durante los pasados 15 mil años.

La presunción es que si se tienen más personas, dejaron más objetos que pudieran ser fechados, explicó Wetzel. Si había más gente, era concebible que se tuvieran más fechas de radiocarbono.

Encontraron seis periodos de elevación o disminución significativa de la población durante ese tiempo, incluido el súbito ascenso antes de la introducción de la agricultura. El profesor Brian Codding, quien también participó en la investigación, enfatizó que la gente en ese tiempo aún habría capturado peces, ciervos, aves y tortugas.

Esas personas producían comida para ellos y sus familias (mediante la agricultura), y todavía cazaban y recolectaban alimentos, expuso.

Para el tiempo en que los europeos llegaron a Illinois, ya había granjas bien establecidas y productivas, aunque para entonces el amaranto al parecer ya había sido remplazado como el cultivo favorito.

El explorador francés Jacques Marquette escribió en 1669: La tribu illinois cultiva maíz indio y lo tiene en gran abundancia; tiene calabazas tan grandes como las de Francia, y gran cantidad de raíces y frutos. También hay caza excelente de cabras salvajes, osos, ciervos, pavos, patos, palomas y grullas.

Más tarde añadió: Vivían de la caza, que abundaba en ese país, y del maíz indio, del que siempre obtenían buena cosecha; en consecuencia, nunca padecieron hambruna.

The Independent Vía la Jornada

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