Cómo sembrar un árbol de aguacate en casa

El aguacate Hass o palta Hass, son los nombres comunes del fruto de Persea americana pertenecientes a la variedad “Hass”, proviene de un árbol con fruto comestible que pertenece a la familia Lauraceae, una de las más antiguas entre las plantas con flores.

Tanto el fruto como la semilla son relativamente pequeños, con un peso conjunto alrededor de los 200 gramos.

México es el principal proveedor de aguacate en el mundo

Si te gusta plantar tus propios arboles, sigue leyendo el artículo, aquí te vamos a decir como sembrar un árbol de aguacate, de una manera muy sencilla, pueden sembrarse con la semilla que queda después de comer la pulpa. Si bien los árboles de aguacate nacen desde el hueso del fruto, podrían demorar mucho tiempo para producir sus propios frutos (a veces de 7 hasta 15 años), cultivar un árbol de aguacate puede ser un proyecto divertido, satisfactorio y en el entretanto obtendrás un árbol muy decorativo y porque no hasta para hacer negocio. Cuando crezca, podrás esperar a que produzca aguacates o podrás saltarte la espera haciendo injertos de ramas o de yemas en las extremidades de las plantas reproductivas del árbol. Sea cual sea el método que elijas, aprende a cultivar tus propios aguacates desde cero con el paso 1 a continuación.

 Escoger buenas condiciones para cultivar

 

Busca un lugar cálido con luz solar parcial.

Como plantas subtropicales que son, a los aguacates les encanta el sol. Oriundos de América Central, México y las Indias Occidentales, los aguacates evolucionaron para crecer en ambientes cálidos y húmedos. Siempre necesitaron buena luz solar para crecer de manera óptima. Sin embargo, lo paradójico es que las plantas jóvenes de aguacate se dañan con el exceso de luz solar directa (sobre todo antes de desarrollar hojas largas). Debido a ello, si vas a cultivar una planta de aguacate usando solo el hueso del fruto, deberás elegir una parcela con buen acceso al sol durante ciertas partes del día, pero no una que tenga luz solar directa constante.

  • Los alféizares soleados son excelentes ubicaciones para los aguacates. Además de tener la garantía de que solamente recibirán luz solar durante parte del día, los alféizares interiores te permitirán controlar la temperatura y la humedad a las que está expuesta la planta.

Evita el frío, viento y heladas.

La mayoría de plantas de aguacate no prosperará bajo un clima inclemente. La nieve, vientos fríos y los descensos bruscos de temperatura podrían dañar las plantas más resistentes[2] y hasta podrían matarlas. Si vives en un clima tropical o subtropical con inviernos bastante suaves, podrás mantener tu planta de aguacate al aire libre todo el año. Sin embargo, si vives en una zona donde la temperatura invernal llega a bajo cero, deberás prepararte para mover las plantas en proceso de maduración dentro de casa para protegerlas de las inclemencias del invierno.

La tolerancia a las temperaturas frías varía según la variedad de aguacate. En general, las variedades comunes que mencionaremos a continuación no se dañarán tanto por las heladas bajo las temperaturas indicadas:

  • West Indian: -2.2-1.7o C (28-29o F)
  • Guatemalteco: -2.8-1.7o C (27-29o F)
  • Hass: -3.9-1.7o C (25-29o F)
  • Mexicano: -6.1-2.8o C (21-27o F)

Usa tierra rica con buen drenaje.

Al igual que una gran diversidad de otras plantas comunes de jardín, los aguacates crecen mejor en tierra suelta y rica. Este tipo de tierra brinda un gran contenido de nutrientes que ayudarán a la planta a crecer fuerte mientras también disminuye el peligro del exceso de agua y ayuda a que se ventile abundantemente. Para obtener los mejores resultados, procura tener provisiones de este tipo de tierra (por ejemplo, una que sea rica en humus y en materia orgánica) para que la puedas usar para plantar cuando las raíces y el tallo del aguacate se hayan establecido bien.

  • Para que quede en claro: no tendrás necesariamente que tener lista la tierra para usarla en la maceta al principio del proceso de cultivo, porque primero se germinan los huesos de aguacate en agua antes de transferirlos a la tierra.

Obtener una planta de aguacate

 

Saca y lava el hueso del fruto.

Sacarlo de un aguacate maduro será muy fácil. Con un cuchillo, córtalo a lo largo en ambos lados, luego gira el cuchillo para separar las mitades. Introdúcelo en la mitad en donde esté el hueso para sacarlo. Por último, lava el exceso de pulpa pegada hasta que esté perfectamente limpio y suave.

  • No tires la pulpa del aguacate a la basura, porque podrías preparar guacamole, untarlo sobre el pan o comerlo solo como un bocadillo nutritivo.

Suspende el hueso en agua.

No deberás plantar los huesos de aguacate directamente en la tierra, más bien tendrás que hacer que germinen en agua hasta que sus raíces y tallo estén bien desarrollados para resistir el peso de la planta. Para suspenderlo en el agua, tendrás que introducirle tres mondadientes a los lados del hueso y poner este de modo que esté sobre el borde de una taza o tazón grande. No te preocupes, no perjudicará la planta. Llena la taza o tazón con agua hasta que la parte inferior del hueso esté cubierto.

  • Asegúrate de que el hueso esté en el agua con el lado correcto hacia arriba. La parte superior del hueso deberá ser apenas redondeada o puntiaguda (como la punta de un huevo), mientras que la parte inferior, la cual estará cubierta de agua, deberá ser un poco más plana y podría tener marchas de decoloración a diferencia del resto del hueso.

Ponlo en una ventana soleada y llénalo con la cantidad necesaria de agua.

A continuación, pon el hueso dentro de su recipiente con agua en algún lugar donde reciba ocasionalmente luz solar (muy poca luz directa). Podría ser un alféizar en donde solo caiga unas cuantas horas de sol al día. Revisa la planta ocasionalmente. Revisa la planta de vez en cuando y agrégale agua fresca cada vez que los niveles lleguen debajo del hueso. Al cabo de unas cuantas semanas a un mes y medio aproximadamente, verás que empiezan a emerger raíces de la parte inferior del hueso y un tallo pequeño de la parte superior.

  • La etapa inicial de inactividad podría durar de dos a seis semanas. Tendrás la impresión de que el hueso no estará haciendo nada, pero ten paciencia, porque con el tiempo verás que empezarán a surgir las primeras raíces y tallo de la planta.

 

Cuando el tallo tenga 15 cm (6 pulgadas) de largo, recórtalo.

A medida que las raíces y el tallo empiecen a crecer, deberás seguir monitoreando su progreso y cambiar el agua necesaria. Cuando el tallo llegue a los 15 cm (6 pulgadas) de altura, pódalo a 7 cm (3 pulgadas). Al cabo de algunas semanas, provocará el desarrollo de más raíces y con el tiempo el tallo crecerá hasta convertirse en un árbol más lleno y ancho.

 

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